A través de la compra de los materiales necesarios para esta tarea, y con el seguimiento puntual del Gerente General, Ing. Serafín Gómez Villarreal, en cada parte del proceso de mantenimiento, se llevó a cabo la maniobra de limpieza con equipos de bombeo a presión que permiten la remoción de las adherencias sobre las paredes del clarificador. Dichas adherencias, obviamente, afectan la calidad del agua ya que provienen del proceso de potabilización.
La I.Q. Leija McDonald señaló que parte de estos residuos se generan durante el proceso químico en el que se aplican agentes químicos para la neutralización del material orgánico que proviene del río Bravo. Esto genera los lodos que se adhieren a las paredes y que, por un solo tanque, se llegan a acumular hasta 500 metros cúbicos de residuos.
A pesar de la magnitud de la obra, gracias a la logística bien manejada, esta obra se realizó en el lapso de un solo día; permitiendo que el servicio de agua potable en las colonias abastecidas por esta planta no se viera afectado.
Para mantener los niveles de calidad requeridos por la Norma Oficial Mexicana 127, se llevó a cabo este importante proyecto de reestructuración de obra civil. Con esto, se garantiza que la permanencia del agua como un líquido incoloro, inodoro e insaboro.
Debido a su constante labor de saneamiento en el proceso de potabilización, el filtro se encontraba con una pesada carga orgánica que podría comenzar a afectar la capacidad de potabilización de la planta.
Gracias a la modernización del equipo en estas instalaciones con equipos de bombeo a presión con 25 caballos de fuerza, con un gasto de 45 litros por segundo, los cuatro tanques de clarificación pudieron ser vaciados en 2 horas y 30 minutos; lo cual agiliza, de manera sustancial, el proceso de limpieza dentro de las paredes del mismo.
Para garantizar un control preciso de las operaciones dentro de la planta potabilizadora, el Ing. Serafín Gómez Villarreal ideó la instalación de medidores de flujo para contabilizar la cantidad de agua que estas instalaciones captan y la cantidad de agua que esta misma emite a la red de distribución de agua potable.
Actualmente se calcula una capacidad de emisión de 250 litros por segundo. Sin embargo, gracias a estos equipos medidores de flujo, se podrá conocer la capacidad de emisión en cualquier momento; lo cual permitirá evaluar el rendimiento de la misma.
Gracias a esta contabilización del flujo efectivo que entra y sale de la Planta Potabilizadora "Rancho Grande", se podrá atender de manera eficiente a las necesidades de cada uno de los sectores a los que llega el agua potable; ya que se podrá observar de manera más minuciosa la capacidad de agua potable necesaria para las colonias que conforman a los sectores abastecidos, y la capacidad de captación que la planta potabilizadora tiene.
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